Estoy en mi casa
mirando el partido entre Barcelona
y Real de Madrid. Tengo puesto
el shorcito trucho rojo sangre naik.
Afuera, acá en Paraná, hay una tormenta
que dan ganas de escribir tus obras completas
mientras dure el hecho natural.
Estruendos, cielo plateado,
olor a agua. Así son las ciudades acosadas
por el río, pienso, te contagian el violento
acto de contar.