Fulbito

Viejas maléfica.
¡Cuántas pelotas nos chorearon!
Eramos unos tiernos vaguitos,
sólo queríamos jugar al fulbito.
Doña Marta, señora Maruca
son los nombres del horror.
Vivan los partiditos del barrio Sur,
abajo la tiranía de las chusmas siniestras.

1 comentario:

Tamas D. dijo...

Pero despues de tanto llorar nada como una buena carcajada jajajajaja claro! cuanta verdad!!! la del poema...jajajajajajaja... buenisimo manol buenisimo!!!